En sueños inolvidables - Parte III

Aún estaba mirando todo desde el aire, con miedo a caer al suelo o despertar, deje de pensar, en tales finales para esta historia. Descendí sobre el suelo, de manera inaudible como lo hacen las nubes.

Quede maravillado por el gran poder, que tiene la mente, pero también estoy helado de miedo, pensando que, en este mundo sumergido en el sueño y perdido en la infinidad de recuerdos de mi inconsciente.

Si todo es posible en este mundo sin nombre, también debe de ser peligroso, porque no existe limites, todo puede ser posible.

Camino lentamente como lo hace un gato curioso, llegue a la puerta de la casa rodeada, de un muro lleno de gran variedad de flores y rosas, de distintas colores y formas, estas llenaban el lugar de un aroma único y agradable, espero que este sueño no resulte como una de estas rosas, que al rosar mi mano desde su flor a su tallo espinado, primero sienta la suavidad y su dulce fragancia, pero al final de todo me deje con dolor agudo, una herida imborrable en el alma.

Toqué la puerta para ver, con que más, me sorprenderá este sueño en un breve suspiro, se abrió y vi una silueta esbelta con brillo en su mirada, de ojitos marrones, con cabellos ondulados en forma de olas interminables, que cubrían su cuello y espalda.


¡Hoo No! qué mujer más hermosa, decía en mi mente, cuando escuche de sus labios de color rosa, decirme.

—Hola,
   ¿quién eres tú?

Su voz era una lira encantadora, quedando congelado unos segundos viendo, tanta belleza, nervioso la hable.

—Hola
   yo yo…
   Soy un viajero un visitante en este mundo,
   elegante dama mi nombre, ¡es Jerai!
   pero me puedes decir Yerai,
   ¿dígame como le puedo llamar?

—Puede llamarme Melani, también
   puede decirme Mel si desea,
   me dices que eres un viajero, es poco creíble eso
   por este lugar existen pocos.

—Un gusto conocerte Melani,
   tienes un nombre dulce, suena como miel.

Ella se sentía alagada, mire su sonrisa y sus mejillas
sonrojadas.

—Aparte de galán, eres poeta Yerai.

—Bueno Mel, si tú lo dices,
   estoces tu serias una poesía viviente.

—jaja jajaja no sigas, eres muy gracioso.

—jejeje jeje Tu también eres graciosa Mel.

Mientras reíamos ella y yo, en aquella puerta yo la miraba, ella también me miraba y sonreía, el tiempo no existía cuando nuestras miradas se cruzaban no puedo negar que, me gusta muchísimo, creo que me estoy enamorando.

El cielo se oscureció, todo el lugar quedo absolutamente negro en dirección del río, apareció una luz azul brillante, muy intensa.

Melani me dijo que pasara con ella a su casa, vi miedo en sus ojos yo también tenía temor, pero al verla a ella asustada, me daba más valor.

Nos acercamos a la ventana, ella abrió un poco la cortina, esta era de color blanco, observamos que, de aquella luz azul aparecía una puerta de hierro, todo el lugar temblaba, quería saber que sucedía.


—Melani ¿Dime que sucede?,
   ¿quiénes están dentro de esa puerta?
—Yerai no lo va a creer,
esos son seres celestes, llamados por todos como CRIPNETS ellos viven en las profundidades de ríos y lagos, sus cuerpos están compuestos completamente de agua, recubiertos con gruesas capas de hielo, ellos vienen cada año retando a todos del planeta MINDEND, para que participen en una carrera sin límites, atravesando desafíos mentales, de mucho peligro, porque si no llegas a ganar, te borran tus sueños y recuerdos, luego te convierten en uno de ellos, después matan a quienes amas en este mundo.

—Mel Y ¿cuántos seres humanos quedan,
   en el planeta MINDEND?
—Quedan muy pocos algunos se esconden en cuevas, y otros solo esperan la muerte, viviendo el poco tiempo que les queda, con sus seres queridos, ellos mataron a mis padres…

Hubo un silencio pausado, vi caer lágrimas de remordimiento de los ojitos de Melani, no puede evitar verla así, me acerque a ella sin pensarlo, la tome entre mi pecho y la abrasé muy fuerte, sentía su tristeza como si fuera mía, se desahogó unos minutos.

—Mel de verdad lo siento mucho, me duele verte así…


Autor: Sybcodex.
Título del libro: “En sueños inolvidables”.
Título del Capítulo: En sueños inolvidables - Parte III
©Todos los derechos reservados al autor.

Comentarios