En sueños inolvidables - Parte I

No puedo explicar cómo se me ocurrió pensar que era posible, controlar nuestros sueños, sé que todos tenemos un sueño cada noche, pero al despertar en la mañana no recordamos nada.

En una noche oscura y fría, conversando con mi hermano Deo.

—¡Hermano tú puedes controlar tus sueños!
—Estás loco hermano, no es posible,
   porque no se puede controlar lo que sueñas.
—Hoy en la noche tratare de controlar mi sueño,
   seré consiente de todo lo que pueda pasar.
—Bueno vamos a ver si lo controlas.
—Buenas noches, hermano.
—Okey hermano espero que me cuentes lo que sucedió.


Nos fuimos con pasos lentos, con el cansancio que produce el día no imaginaba que sería lo que soñaría, pero de algo estoy seguro tratare de controlar mi sueño y estar consciente de todo, como si no fuese una vida mental.

Oré antes de dormir, les di las buenas noches a mis padres y procedí a concentrarme para lograr mi objetivo. En breve quedé dormido, fue cuando caí en un sueño muy extraño.

Aparecí en medio de un laberinto de escaleras, unas subían muy arriba y otras llevaban hacia lugares oscuros.

Recordé lo que mencione a mi hermano, trate de lograr ser consciente de cada cosa que hacía en el sueño, logre tomar control de mí mismo en aquel sueño, subía las escaleras por mi propia decisión, no podía creerlo nunca había sentido, ser tan consciente de mis actos, todo salía como lo planeado, pero no fue así, me era muy difícil tener control de mí mismo, era como si existiese una guerra de conciencia en mi mente aparecía en lugares distintos, sin control mío porque el sueño que tenía lo hacía de esa manera no podía controlarlo del todo.

Por momentos tenía control de mí, en otros no, fue fatal aquel sueño fue tan confuso que amanecí muy pensativo.

Yo mismo no podía pensar que sería tan difícil tener control sobre tus propios sueños. Es cierto no se puede saber qué tipo de sueño tendrás, a quienes verás en ellos, ni mucho menos imaginar que tendrás un sueño que te cause miedo.


Me levante, salude a mis padres.

—«Buenos días, Mamá», «Buenos Días Papá».
—Buenos días Hijito.
—Buenos días, Hijo.
—Mi hermano ¿Dónde está?
—Debe estar en su cuarto hijo.

Fui a buscarlo.

—Hermano ¿Como estas? ¿Qué soñaste?
—Yo estoy bien hermano, no me recuerdo que soñé,
   pero estoy seguro de que soñé algo,
   ¿Qué soñaste tu hermano?

Le conté lo soñado.

—Muy interesante lo que cuentas hermano.
   Yo intentaré controlar mis sueños.
—De seguro que lo harás, no es fácil pero no es imposible.

Fuimos al colegio después de un desayuno clásico, yo soy el hermano mayor, espere todo el día para volver a dormir, esta vez para no dejar que el sueño tenga control sobre mi conciencia.

No se pude saber que soñaremos esta noche, ni las demás que resta, nuestro subconsciente quizá lo sabe, puede que sean historias de recuerdos lejanos que nunca olvidamos o solo son visiones de nuestra mente.

Es lo de menos saber qué historia soñaré, porque yo seré el quien tenga control sobre ella.

Autor: Sybcodex.
Título del libro: “En sueños inolvidables”.
Título del Capítulo: En sueños inolvidables - Parte I
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