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Un sueño inolvidable «El planeta Mindend» - Capítulo V

Decidido luego de varios intentos para cruzar la puerta, noté como mi cuerpo se desvanecía en la madera, no lo dude esta vez, tenía tanto ánimo de destruir a esos monstruos acuáticos llamados CRIPNETS; quienes causaron un terrible daño emocional en la vida de Melani. Eso me daba coraje, luego de atravesar la puerta mi cuerpo volvió a su estado normal, me sentía como un ser sin límite alguno en este mundo, perdido en mi sueño y en lo sin fin de mi inconsciente.

La mente humana, es como un mundo nuevo sin descubrir, es aquello que nos hace únicos, espero jamás despertar porque de seguro por más que lo intente, no tendré el mismo sueño dos veces.

Decidido, camine en dirección a esa fortaleza acuática, lo raro era ¿Por qué solo había dos peces cuando cruce ese río, antes de encontrarme con la musa de Melani? Desde ese momento no he visto a ningún otro animal silvestre, pero si el paisaje esta verde y lleno de árboles, flores y de un río que atraviesa el valle exuberante.

¿Dónde están todos los animales? En instante, vi abejas sobre las flores que surcaban el camino, claro sin estas abejas de seguro las plantas y flores no se multiplicarían pues ellas se encargan de polinizar, cuando veía como una abeja, realizaba danzas a una flor, en forma de cortesía, para luego absorber la miel y el néctar de entre sus pétalos rojos.

Al contemplar esto recordé como mi papá cortejaba a mi mamá y en el momento menos esperado bebía el néctar y la miel de entre sus labios rojos. Poetizar es parte de estar enamorado, por eso de seguro estoy divagando en el idilio de un romance, atrapado en el silencio de dos voces mudas.

Seguí el camino, tratando de encontrar algún animal, llegue al río, baje la mirada hacia sus aguas, mire ahí de nuevo a los dos peces, girando en círculos, tratando de crear un remolino de unión. Me preguntaba ¿Serán pareja esos dos?, al parecer que sí, era tanta la alegría en que danzaban los dos, que era indudable o por lo menos eran hermanos pero ¿Por qué solo dos peces?, no creo que sean los únicos.

Para cruzar el río, no trate de nadar, pues mi ropa se mojaría, me concentre para volar, pero con menos esfuerzo que la primera vez; sentí una fuerza que impulsaba mi cuerpo hacia donde yo pensaba, suspendido ahí, imaginaba ser un águila. Por lo cual aproveche el momento para dominar este poder y ver a dónde puedo llegar, dicho esto: me eleve a lo más alto para ver el límite del poder, mientras surcaba los cielos, atravesé la última capa de la atmósfera logrando ver un manto negro de estrellas parpadeantes, de diferentes tamaños, la emoción de ver la tierra desde ese lugar era sensacional.

Estar ahí, en el universo oscuro, era sentirse como un astro estelar. Este planeta era tan similar en muchos aspectos a la Tierra de la Vía Láctea, lo extraño era ver al planeta desolado a lado de una luna blanca y de un sol cálido ¿Por qué no existen más planetas?, ¿por qué es el único planeta?. En el mundo real; del planeta Tierra de dónde vengo, debemos sentirnos afortunados, pues tenemos la dicha ser el único planeta lleno de vida en medio del universo infinito.

Esto me causa tristeza, ver un planeta aparentemente sin animales, todo lleno de paisajes verdes y con ríos cristalinos, único planeta entre estrellas y acompañado durante la noche con una luna y durante los días con un sol.

En sueños inolvidables I, Capítulo V - sybcodex.com
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Aviso: Contenido literario lleno de ficción, de subjetividad e imaginación nada es científicamente creíble.


Autor: Sybcodex - (Joel Sotelo Bustamante)
Título del libro: «Un sueño inolvidable - El planeta Mindend»
Título del Capítulo: El planeta Mindend - Capítulo V
Número de corrección: II
Escrito en el año: 2019
Tienda online de libros: 👉 Book Shop
©Todos los derechos reservados al autor.

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